Los asesinos de Samuel solo pararon la paliza cuando vieron las luces de la Policía

Ibrahima y Magatte, los dos hombres que defendieron a Samuel Ruiz de la paliza mortal que recibió en la madrugada del 3 de julio, declararon oficialmente en sede judicial que los agresores solo pararon cuando vieron las luces de los coches de la Policía Nacional que se acercaba a la zona.

Según relataron, la agresión ya había comenzado antes de que ellos llegaran a resguardarlo. Ambos aseguraron que la botella de cristal ya estaba rota cuando decidieron intervenir, y que la agresión solo paró cuando los agresores vieron a las patrullas.

La paliza duró seis minutos, y Samuel y Magatte lograron trasladar al joven a la avenida de Buenos Aires número 2. La primera patrulla que llegó fue la del 092, y después apareció la de la Policía Nacional, quienes se hicieron cargo de la investigación.

Hasta el momento, hay seis detenidos, cinco privados de libertad, y una persona que continúa en libertad vigilada. La Policía Nacional no descarta más detenciones, ya que esperan el resultado de las pruebas de ADN y el análisis de los teléfonos móviles de los detenidos y su contenido.

Ibrahima y Magatte aseguraron que al llegar a la zona vieron a muchos jóvenes, «más de cuatro», encima de un chico, y que fue entonces cuando decidieron intervenir. Magatte se puso delante de Samuel con los brazos estirados para que los agresores no le pegaran más, mientras Samuel cruzaba la carretera, aunque poco después se formó otro grupo de siete personas que finalmente alcanzó a los dos.

Ambos aseguran que no vieron armas ni botellas, pero especifican su interés en contener los golpes, por lo que su atención estaba distraída, «ni siquiera levantaba los brazos» cuando él le ayudó a cruzar la calle, cree que «no sabía defenderse».

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