No, los videojuegos violentos no crean violencia: estos son los numerosos estudios que lo comprueban

Tres estudios de distintas universidades prestigiosas desmontan las mentiras de los medios

A lo largo del tiempo, diferentes instituciones, programas de TV, prensa e incluso políticos se han encargado de culpar a los videojuegos de los distintos actos de violencia que ocurren en lo ancho y largo del mundo. Uno de los países por excelencia en hacer esto es Estados Unidos, donde se ven ahogados en un mar de tiroteos masivos cada semana.

Tras las dos última tragedias ocurridas en El Paso y en Ohio hace unos días protagonizada por supremacistas, los medios han intentado emparejar esta conducta con los videojuegos. Incluso el propio Donald Trump lo hizo, asegurando que la culpa la tiene «la glorificación de la violencia en nuestra sociedad», que «incluye a los fuertes videojuegos que ahora son comunes».

Pero, ¿lo son? Tres estudios diferentes se han encargado de demostrar que no existe relación entre los videojuegos y la violencia de las personas, y que, vaya, quién lo diría, la culpa parece ser más bien del fácil acceso a las armas de fuego.

Estudio 1º: Universidad de Oxford, febrero de 2019.

En el estudio, liderado por Andrew K. Przybylski y Netta Weinstein y titulado «Violent videogames engagement is not associated with adolescents’ aggressive behavior», se llegó a la conclusión de que, a partir de una muestra de mil jóvenes británicos de entre 14 y 15 años de edad, que los videojuegos violentos no llevan a un comportamiento violento. El estudio se basó en encuestas realizadas diariamente a los adolescentes que participaron que luego se compararon con muestras hechas antes de someterse al estudio jugando a videojuegos clasificados como violentos. No se encontró comportamientos más agresivos en ellos.

Estudio 2º: Universidad de Syndey, 2014.

La organización no lucrativa GunPolicy.org publicó un reporte en el que se comparaba el numero de crímenes perpetrados con armas de fuego en Estados Unidos con los de Japón en relación con sus legislaciones para comprar armas. Mientras que en Asia es ilegal portar, comprar, poseer o vender armas, en Estados Unidos puedes comprar hasta un rifle semiautomático en un supermercado con solo presentar tu tarjeta identificatoria. En ese mismo año, en Asia hubieron 6 muertes relacionadas con armas de fuego. En EEUU hubieron más de 33.000. Según datos del The New York Times publicados esta misma semana, en 2016 casi el 60% de la población japonesa jugó a algún videojuego, lo cual deja en claro que los videojuegos no están relacionados con la violencia.

Estudio 3º: Universidad de Texas, 2011.

Los académicos Scott Cunningham, Benjamin Engelstatter y Muchael R.Ward se pusieron manos a la obra con una investigación titulada Understanding the effects of violent videogames on violent crimes, donde el resultado, de hecho, fue el contrario. Tras estudiar los reportes de incidentes violentos en diferentes comunidades de forma semanal y comparándola con la venta de videojuegos violentos, el estudio resultó que a mayor número de ventas, había menor número de crímenes violentos. Aunque esto podría llegar a significar que cuanto más se juega, menos delitos son cometidos, los autores del estudio apuestan más bien que la correlación entre címenes y videojuegos no existe. 

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