Una mujer denuncia una violación y maltrato en la sede del grupo neonazi Hogar Social Madrid

Sede de Hogar Social Madrid. Google Maps

Una mujer denuncia haber sido violada y maltratada por una de las personas que convivían en el edificio okupado de Hogar Social Madrid, situado en la plaza de Cristino Martos.

La víctima, identificada como Eva, cuenta que intentó hablar con los líderes del grupo neonazi, pero la ignoraron. «Me preguntaron que si era de Podemos», cuenta la mujer.

La mujer denunció los hechos ante la Policía y el hombre fue detenido. No obstante, el Juzgado de Violencia sobre la Mujer número 10 dejó en libertad al acusado. Finalmente, el «riesgo medio» ante la «existencia de una situación objetiva de peligro» por los presuntos delitos de agresión sexual y maltrato fue suficiente motivo para establecer una orden de alejamiento y la prohibición de comunicarse con la víctima.

Eva cuenta cómo en 2007, tras divorciarse y perder la custodia de sus tres hijos, cayó en el alcoholismo, problema del que asegura estar totalmente recuperada. Su adicción, junto a su discapacidad reconocida del 50%, la llevó a la calle.

Acabó en el Hogar Social Madrid, donde la llevó un conocido. Cuenta que el acusado «la persiguió desde el primer momento» a pesar de que ella le rechazara. Pero la «soledad» llevó a que «se enrollaran alguna vez».

La personalidad «celosa y posesiva» del acusado, U. J., comenzó a hacer insostenible que mantuvieran una relación. Este la insultaba frecuentemente, llamándola «zorra» y «yonqui».

La noche del viernes al sábado pasado, ambos estaban viendo la televisión después de cenar y charlando. Al salir el tema de las exparejas de ella,  a él «se le mudó la cara». Ella intentó dormirse y él le bajó los pantalones y la penetró forzadamente.

En el juicio él negó las acusaciones, asegurando que la relación fue de mutuo acuerdo. Los líderes del Hogar Social aseguran que se trata de la «venganza» de una mujer que «ha tenido problemas con varias sustancias».

Defienden que el acusado y la víctima «no tenían relación de pareja» y que él «es un tío legal». Melisa Ruiz, líder del colectivo, asegura que se están planteando tomar medidas legales contra la denunciante por estas acusaciones.

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